¡Date tiempo… y verás! Lo que de verdad cuenta y vale, lo que nos construye y constituye como personas a imagen del mismo Dios, como discípulos de su Hijo Jesús… eso se encuentra en el hondón de nuestro ser. Por eso, ¡tantas veces lo ignoramos en la práctica o ni siquiera lo descubrimos! Precisamente «¡Date tiempo… y verás!» es uno de los fines esenciales de la Cuaresma. Dejar de vivir desde la prisa y la superficialidad; dejar de mirar para otro lado y asumir el propio «cosmos» –tal vez algo caótico– que nos habita y nos domina. Despojarse de máscaras y disfraces (¡que ya pasó carnaval!)… y presentarse humilde y sincero ante Dios y ante nosotros mismos, y sencillo y transparente ante los demás. «¡Date tiempo… y verás!»: ante todo, descubrirás dónde está el centro, el eje y el motor de tu vida. Pero ese «date tiempo…» tiene unos puntos suspensivos para rellenarlos de acciones, no sólo de la quietud y la interioridad, imprescindibles. El escrito –poético, como siempre– de …Más
Señor, necesitamos rastreadores de estrellas. El título del texto del vídeo puede ser equívoco, a primera vista, en relación con su contenido. Quizás nos lo aclara, indirectamente, el propio autor (José Mª Segura) con algunas de las primeras frases de su escrito: «Necesitamos personas que al ver al cielo lean signos y señales nuevas… Necesitamos personas que sean capaces de alumbrar la noche». El contenido posterior no deja lugar a dudas, ni espacio a la indiferencia… o a pasar de largo. Son propuestas y llamadas similares a las de otras ocasiones; pero dichas con palabras propias, con tonalidades diferentes, con subrayados específicos. Es casi ilimitada la lista de los que yacen en la noche personal o grupal, social o familiar, individual o colectiva… ¡por tantos motivos, circunstancias, poderes inmisericordes…! Y, por fortuna y aunque trabajen en lo escondido evangélico, también va creciendo lentamente el número de esos rastreadores indicados más arriba. Todos podemos …Más
¡Feliz Navidad 2016! Como bien nos dice el canto, “en cada hogar un Belén”, y, por supuesto, nosotros también en él, compartiendo alegría, paz y tantas otras cosas que podríamos añadir en estos días tan entrañables para todos, sin olvidarnos de aquellos que ya no están con nosotros, pero que siguen vivos en nuestros corazones. En nombre jardindelalma recibid un fraternal abrazo navideño y una ¡Feliz Navidad!
Veni Veni Emmanuel. Zoltán Kodály L'Accorche-Choeur, Ensemble vocal Fribourg Veni, Veni Emmanuel is a synthesis of the great "O Antiphons" that are used for Vespers during the octave before Christmas (Dec. 17-23). These antiphons are of ancient origin and date back to at least the ninth century.