El problema de la obra de Tolkien es que prácticamente no se habla de Dios nunca, y menos de Jesucristo... ¿Puede ser tal cosa la obra de un católico?
El problema de la obra de Tolkien es que prácticamente no se habla de Dios nunca, y menos de Jesucristo... ¿Puede ser tal cosa la obra de un católico?