Intimidad con un Dios que es Padre
alfre1240 23/05/2012 08:02:19
(RV).- Como todos los miércoles, también esta mañana, a las 10,30 el Santo Padre Benedicto XVI celebró su tradicional audiencia general, que tuvo lugar en la Plaza de San Pedro y en la que participaron varios miles de fieles y peregrinos de numerosos países.
La audiencia comenzó con la siguiente introducción bíblica: (Audio)
En su catequesis sobre el tema de la oración, el Papa destacó un aspecto, que Jesús mismo nos enseñó, al llamar a Dios Abbá, Padre, con la sencillez, el respeto, la confianza y el afecto de un niño con sus padres. Y reafirmó que cuando nos dirigimos a Dios, entramos en una relación recíproca con él. Una relación en la que nunca estaremos solos porque el Hijo de Dios nos acompaña junto a la comunidad cristiana, como familia de los hijos de Dios.
En el resumen de su catequesis en nuestro idioma Benedicto XVI dijo: (Audio)
Queridos hermanos y hermanas:
Dentro de las catequesis sobre la oración que estamos desarrollando, hoy quisiera resaltar un aspecto que Jesús mismo nos enseñó al llamar a Dios Abbá, Padre, con la sencillez, el respeto, la confianza y el afecto de un niño con sus padres. La Iglesia ha acogido esta invocación, que nosotros repetimos en el Padre nuestro, porque el Espíritu Santo nos lo inspira en nuestro corazón. Sí, el poder llamar Padre a Dios es un don inestimable. No sólo reconocemos en él al Creador de nuestros días, sino a quien nos conoce a cada uno por nombre, se cuida siempre de nosotros y nos ama inmensamente, como nadie en el mundo es capaz de amar. Así, pues, en la oración entramos en un trato de intimidad y familiaridad con un Dios personal, que nos ha querido hacer partícipes de la plenitud de la vida que nunca nos abandona. En la plegaria, no sólo nos dirigimos a Dios, sino que entramos en una relación recíproca con él. Una relación en la que nunca estamos solos: nos acompaña Cristo en persona, el Hijo de Dios por naturaleza; y también la comunidad cristiana, con toda la diversidad y riqueza de sus carismas, como familia de los hijos de Dios.
De los saludos del Papa a los diversos grupos de files presentes en la Plaza de San Pedro, destacamos el dirigido a los queridos peregrinos polacos, a quienes antes de bendecirlos, les pidió que perseveren en la oración, en espera de la solemnidad litúrgica de Pentecostés, junto a María y los Apóstoles. Para pedir con Cristo a Dios, nuestro Padre, que Su Espíritu imbuya el pensamiento y la acción, a fin de corresponder cada vez más plenamente a la dignidad de hijos de Dios que hemos recibido.
Al saludar cordialmente a los peregrinos croatas, de modo particular a los files procedentes de Marija Bistrica, Su Santidad les pidió que al prepararnos para recibir el don que Cristo nos ha prometido, oren al ’Omnipotente para que la fuerza del Espíritu Santo renueve sus familias, las comunidades parroquiales y toda su querida patria.
A los peregrinos de la República Checa, en particular a los fieles de la parroquia de San Stanislao, de Kunštát de Moravia, el Obispo de Roma les deseó que su peregrinación a las Tumbas de los Apóstoles, en este luminoso tiempo de la Pascua, les infunda el valor de ser “gozosos anunciadores y testigos de la Resurrección y Ascensión de Cristo”, y que el encuentro con la tradición de la Ciudad Eterna fortalezca su fe para que sea “fuente de crecimiento espiritual”.
El Obispo de Roma también saludó con afecto en eslovaco a los fieles procedentes de Nitra, Lysá pod Makytou y Topoľčany. A estos hermanos y hermanas, aludiendo a la celebración de la Solemnidad de Pentecostés, Benedicto XVI los invitó a pedir a Dios que mande él Espíritu Santo con la abundancia de sus dones, para llegar a ser “testigos valerosos de Cristo”.
En su propio idioma el Pontífice también saludó de corazón a los peregrinos procedentes de Lituania, sobre todo al grupo de médicos de Telšiai, a quienes les recordó que en estos días renovamos en nuestros corazones la espera del Espíritu Santo que en Pentecostés reanima nuestro ser.
Por último, al dar su cordial bienvenida a los peregrinos de lengua italiana el Papa saludó en particular a los fieles de la diócesis de Nola, junto a su Obispo, Mons. Depalma, que viajaron a Roma con motivo de la celebración de los 20 años de la visita que realizó a su tierra el Beato Juan Paolo II. También acogió con alegría a los fieles y autoridades de Enna, acompañados por su Obispo, Mons. Pennisi, con ocasión del VI centenario de la proclamación de la Santísima Virgen María de la Visitación, en su calidad de Patrona de su ciudad. Por esta razón el Santo Padre les deseó que este Jubileo mariano sea rico de frutos espirituales y acreciente la devoción por la Madre de Dios.
De la misma manera, Benedicto XVI saludó a la asociación “Ragazzi in gamba” (“Buenos chicos”), acompañados por su Obispo, Mons. Cetoloni, en el 50 aniversario de su actividad, y al Comité de “Ciudadanos a través del deporte”, con motivo del encendido de la antorcha que llevarán a Nápoles.
Por último, el pensamiento de Benedicto XVI se dirigió, como es costumbre, a los jóvenes, enfermos y recién casados que asistieron a esta audiencia general. Al desear que “el don del Espíritu Santo en el día de Pentecostés sostenga y alimente siempre la vida de fe de la comunidad cristiana”, Su Santidad invitó a los jóvenes a poner por encima de todo la búsqueda de Dios y el amor por Él. A los queridos enfermos les deseó que el Espíritu los ayude y consuele en el momento de mayor necesidad. Y a los recién casados les deseó que con la con la gracia del Espíritu Santo hagan cada día más firme su unión.
He aquí los saludos del Papa a los numerosos peregrinos procedentes de América Latina y de España: (Audio)
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los venidos de España, Argentina, El Salvador, México y otros países latinoamericanos. Que Dios, nuestro Padre, aliente nuestro coloquio frecuente y devoto con él. Muchas gracias.
(María Fernanda Bernasconi – RV).

