Sí, una bella danza para una bailarina en otro escenario. Una profanación de la capilla, de la Cruz que termina en el psio, del altar, y del Sagrario. Si tanto echa de menos la danza, que regrese a la vida seglar y sea una gran bailarina que dance por amor a Dios, que viva castamente su arte, pero que no haga a la Iglesia y a la vida religiosa un motivo más de escándalo. Ya bastante tenemos...
